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Cómo interpretarán el NO

1. ¿Está usted de acuerdo con la abrogación de la Ley de Hidrocarburos No. 1689 promulgada por Gonzalo Sánchez de Lozada?

Al incluir esta pregunta —aunque el Parlamento de todas formas iba a abrogar la Ley 1689— el gobierno ha dado chance a esta respuesta que quita sentido al referéndum completo. Como es un mandato del pueblo mantener la Ley de Gonzalo Sánchez de Lozada, ninguna de las respuestas a las otras preguntas (que son contradictorias con este mandato) tiene valor ahora.
Si el pueblo quiere mantener la política anterior, así debe ser. Es probable que no se haya comprendido bien el propósito de las preguntas. Esta es una manipulación inaceptable. No es posible que la mayoría quiera mantener una política contra la que se ha levantado el pueblo boliviano en octubre. O ha habido fraude o ha habido confusión por culpa de las preguntas sesgadas del presidente Mesa.

2. ¿Está usted de acuerdo con la recuperación de la propiedad de todos los hidrocarburos en boca de pozo para el Estado boliviano?

Es la muestra de que el decreto 24806 (que concede a las petroleras la propiedad de los hidrocarburos producidos y sirvió de modelo para los contratos vigentes con las compañías) no fue aprobado en contra del sentimiento nacional. El país respalda la política de hidrocarburos vigente, que procura construir una industria competitiva internacionalmente, y se opone a la nacionalización. A partir de este momento, toda propuesta de nacionalización se muestra como antagonista de la voluntad popular.
Se mantendrá la política actual de conceder, a las petroleras que trabajen en el país, la propiedad de los hidrocarburos en boca de pozo; al mismo tiempo la libertad absoluta de exportarlos o venderlos al mercado interno, y por tanto la necesidad de pagarles precios altos para que hagan lo segundo antes que lo primero. Bolivia no podrá rebajar los precios internos ni controlar la exportación, de modo que las petroleras podrán seguir exportando GLP a Chile o gas natural al Brasil a precios decididos por ellas mismas.
Esta es una manipulación inaceptable. No es posible que la mayoría quiera mantener una política contra la que se ha levantado el pueblo boliviano en octubre. O ha habido fraude o ha habido confusión por culpa de las preguntas sesgadas del presidente Mesa.

3. ¿Está usted de acuerdo con refundar Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos, recuperando la propiedad estatal de las bolivianas y los bolivianos en las empresas petroleras capitalizadas, de manera que pueda participar en toda la cadena de los hidrocarburos?

El pueblo ha señalado que si se pretende potenciar a YPFB no debe hacérselo a costa del Bonosol, que hubiera sido eliminado por la transferencia del 60 por ciento del fondo de capitalización colectiva (las acciones de Chaco, Andina y Transredes) a YPFB.
El potenciamiento de YPFB tendrá que encontrar otras fuentes que no sean el uso de las acciones de Chaco, Andina y Transredes.
Esta es una manipulación inaceptable. No es posible que la mayoría quiera mantener una política contra la que se ha levantado el pueblo boliviano en octubre. O ha habido fraude o ha habido confusión por culpa de las preguntas sesgadas del presidente Mesa.

4. ¿Está usted de acuerdo con la política del presidente Carlos Mesa de utilizar el gas como recurso estratégico para el logro de una salida útil y soberana al océano Pacífico?

El pueblo boliviano nunca perderá de vista la reivindicación marítima. Pero no quiere que ésta sea objeto de la demagogia política coyuntural. Exige que la política marítima sea permanente y de largo plazo, y que no impida la realización de acuerdo comerciales coyunturales y de beneficio para Bolivia y Chile, como la exportación por puerto chileno de LNG boliviano. El pueblo ha comprendido que si quiere progresar económicamente debe exportar por el lugar técnicamente más viable.
El pueblo boliviano nunca perderá de vista la reivindicación marítima. Sólo que ésta ya no se negociará usando como instrumento el gas, lo que es una lástima y una oportunidad perdida. La exportación de gas deberá planificarse de una forma técnica y comercial, sin que intervenga en ella la demanda histórica de Bolivia.
Este es un triunfo del pueblo boliviano, que no se ha dejado engañar con el anzuelo de la obtención de un supuesto corredor con soberanía en el norte chileno, no ha querido darle un cheque en blanco al presidente Mesa para que llegue a acuerdos favorables a las petroleras, y ha dicho con claridad que no quiere exportar el gas ni a Chile ni a través de Chile.

5. ¿Está usted de acuerdo con que Bolivia exporte gas en el marco de una política nacional que:
• cubra el consumo de gas de las bolivianas y los bolivianos;
• fomente la industrialización del gas en territorio nacional;
• cobre impuestos y/o regalías a las emoresas petroleras llegando al 50 por ciento del valor de la producción del gas y el petróleo a favor del país;
• destine los recursos de la exportación e industrialización del gas, principalmente para educación, salud, caminos y empleos?

Esta es la muestra de que el referéndum era un error. No se podía poner en consideración de un pueblo ignorante y emotivo decisiones que pueden afectar gravemente el futuro del país, e incluso inviabilizarlo. Esta respuesta pone en riesgo la unidad nacional, porque las regiones productoras de hidrocarburos no la acatarán. Además, ¿en qué quedan los actuales proyectos de exportación al Brasil y Argentina?
Ni siquiera con los condicionamientos de la pregunta cinco, que garantizan un beneficio importante al Estado, se ha logrado que la gente entienda que sin exportar Bolivia se muere.
Se debe obedecer este mandato, hasta que otro referéndum lo cambie; pero los proyectos vigentes de exportación deben seguir funcionando.
El pueblo boliviano ha dado su veredicto: no se exportará los hidrocarburos para no repetir la historia de saqueo del país que se produjo con los minerales. Antes deben darse las condiciones necesarias para que aprovechemos, en Bolivia, los recursos que tenemos, mediante la industrialización, por un lado, y, por el otro, nacionalizando la actividad extractiva.

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