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Una gran cantidad de profesionales benianos con formación universitaria ha dejado su lugar de origen para trabajar en los departamentos del eje central: La Paz, Cochabamba y Santa Cruz. Una investigación indaga las causas de esta migración y sus efectos en el desarrollo regional.

Una investigación

El éxodo de profesionales del Beni

Por qué emigran los profesionales del Beni? Un grupo de investigadores benianos —integrado por Daniel Bogado, Arnaldo Lijerón y Cristhian Vaca— se planteó esta pregunta, a partir de su preocupación por el impacto de ese éxodo en el desarrollo regional. Los datos empíricos muestran que por lo menos desde principios de la década de los 70, hay una tendencia sostenida en los profesionales oriundos del departamento del Beni a trasladarse, temporal o definitivamente, al centro económico del país —La Paz, Cochabamba y Santa Cruz— para prestar sus servicios.
La inquietud de los investigadores para establecer las causas de esta migración e indagar las posibilidades de revertir el fenómeno encontró el marco adecuado en las Convocatorias Regionales del Programa de Investigación Estratégica en Bolivia (PIEB). Estas convocatorias buscan formar recursos humanos locales para la investigación en ciencias sociales al mismo tiempo que generar nuevos conocimientos para el desarrollo de las regiones.
Los resultados de la investigación de Bogado, Lijerón y Vaca han sido publicados en el libro El éxodo de profesionales benianos y su impacto en el desarrollo nacional.

Las causas

La investigación estableció, por una parte, algunas condiciones generales de la migración de los profesionales benianos de nivel universitario relacionadas con la situación general del país. “La emigración masiva de profesionales benianos —dicen los investigadores— se inicia a partir de 1971 y se prolonga aproximadamente hasta 1975, fenómeno que nos parece guarda estrecha relación con la situación política dictatorial de la época. Entre 1976 y 1985 se puede observar, sin embargo, que el flujo migratorio persiste, aunque con tendencia a reducirse. Sin embargo, a partir de 1985 y hasta 1995 se nota una oleada migratoria masiva. Se puede conjeturar que la situación económica del país a raíz del modelo noeoliberal influye para que los profesionales en particular y otros sectores de la población se vean obligados a emigrar a otras regiones buscando mejores condiciones de vida”.
En estas condiciones, las causas concretas de la migración de los profesionales del Beni se refieren, en general, según los resultados de la investigación, a la falta de fuentes de trabajo, a la poca diversidad productiva, a la intolerancia política en una región acostumbrada al caciquismo político y a los círculos de poder que monopolizan el pequeño aparato productivo de la región. Para establecer estos resultados, los investigadores encuestaron y entrevistaron a profesionales benianos migrantes y no migrantes en La Paz, Cochabamba, Santa Cruz y Beni.
Una de las características de la migración de profesionales benianos —dice otro de los resultados de la investigación— es su carácter personal antes que colectivo. Por ello, tienen diferentes causas y diferentes destinos, dependiendo del lugar de origen y de la profesión. Por ejemplo, los profesionales de la provincia Ballivián migran generalmente a La Paz; los de Cercado, Marbán, Mamoré, Iténez y Vaca Diez se mueven preferentemente a Santa Cruz, mientras que los de Yacuma y Moxos lo hacen a Cochabamba.
“Esta elección —apuntan los investigadores— depende de un conjunto de factores entre los que hay que citar la vinculación caminera más próxima al lugar de destino, elemento muchas veces determinante, pues todas las actividades comerciales que se generan por esta conexión carretera se convierten en el punto de referencia más próximo para generar atracción en los profesionales. Asimismo, muchas veces determinan el destino de la migración las oportunidades de trabajo y la universidad de formación de los profesionales que dejan el departamento”.

¿Cuántos y dónde?

Los datos elaborados por los investigadores señalan que alrededor de 1.600 profesionales benianos han migrado al eje central del país. En La Paz, se estima que hay alrededor de 500 migrantes. En este caso, además de la búsqueda de mejores condiciones laborales o de continuación de estudios superiores, se señala un tipo particular de migración relacionada con la política. “Se trata —dicen— de los profesionales que se han lanzado a la carrera política o de aquellos que sin estar en esta carrera son invitados por los partidos políticos en función de gobierno a desempeñar cargos en la administración pública. Este tipo de migración es muy común y frecuente, a tal grado que se ha convertido en una especie de práctica migratoria cíclica de los profesionales del Beni”.
En cambio, las causas de la migración a Cochabamba y Santa Cruz sólo son laborales o relativas al estudio. En Cochabamba hay alrededor de 150 profesionales benianos. La gran mayoría regresó al Beni después de egresar de alguna universidad de Cochabamba, y al no encontrar espacios donde trabajar, decidieron retornan a la capital del valle. Santa Cruz, por su dinámica productiva se ha convertido en un centro de atracción no sólo para profesionales, sino para otros sectores laborales tanto del Beni como de otros departamentos. La migración de benianos a Santa Cruz es masiva y, entre ellos, hay alrededor de 1.000 profesionales que radican allí en forma permanente. La preferencia de los migrantes por esta región responde a factores ventajosos como la vinculación caminera (carretera Trinidad-Santa Cruz), las oportunidades laborales y, sobre todo, la afinidad sociológica y cultural.

Presiones políticas

Si bien, para una mayoría de los profesionales entrevistados, la causa fundamental de su alejamiento del Beni fue la carencia de oportunidades ocupacionales que sufre el departamento para ofrecer empleo a sus recursos humanos formados, la investigación estableció también otras causas vinculadas a las presiones políticas.
“Otra causa de migración de profesionales —dicen los investigadores— es la politización de los espacios laborales. Es sabido que el poco espacio laboral que existe en el departamento es controlado por los partidos políticos que se encuentran en función de gobierno. Es práctica común y aceptada la intolerancia política que cierra los espacios a profesionales que no militan o simpatizan con los partidos. En tales circunstancias, al profesional no le queda otra alternativa que buscar fuentes laborales en otros distritos del país”.
En el contexto democrático, la presión política se da de dos maneras, según los hallazgos de la investigación. La primera se manifiesta de manera cruda y arbitraria en los procesos de transición gubernamental, cuando los profesionales son despedidos por el nuevo gobierno por motivos exclusivamente políticos, sin tomar en cuenta ni su perfil académico ni su papel en los planes y proyectos que venían ejecutando. La segunda se expresa de manera más sutil. “Nos referimos —dicen los investigadores— a las convocatorias públicas de contratación de servicios profesionales, que son meros formalismos legales dirigidos a satisfacer las exigencias de las financieras internacionales, en un afán inútil por garantizar la operatividad del proyecto, cuando en realidad los cargos están dispuestos políticamente y con carácter previo”

Volver, volver

El trabajo de los investigadores estableció también que la mayoría de los profesionales emigrados desean retornar a su tierra de nacimiento. Lo harían, dicen, si existieran posibilidades para ello. Sin embargo, al mismo tiempo que manifiestan su deseo de retorno, casi la totalidad de los profesionales se siente satisfechos de haber tomado la decisión de alejarse del Beni; en su mayor parte porque esta decisión les permitió alcanzar estabilidad laboral o, en su caso, culminar sus estudios superiores.
Las recomendaciones de la investigación apuntan, de manera central, a la creación de condiciones para la permanencia o el retorno de los recursos humanos calificados al Beni. “La cuestión fundamental —dicen los investigadores— es la necesidad de reconocer la trascendencia científica y social que tiene y debe cumplir el profesional en relación con la región donde nació”.
El marco general para afrontar el problema es la formulación de un Plan Estratégcio de Desarrollo Departamental, uno de cuyos aspectos fundamentales debería ser la reinserción y valorización de los recursos humanos a través de una política de retorno.

 

 

 



 

 

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